Para qué es el percutor de taladro y cómo se usa

El percutor del taladro resulta indispensable en tareas de bricolaje o construcción. Su misión es potenciar la perforación, facilitando el paso a través de materiales resistentes. Este mecanismo une giros constantes con golpes repetidos, logrando perforaciones ágiles, efectivas y con una gran exactitud.
¿Qué es el percutor de taladro?
El percutor de un taladro es un sistema interno encargado de producir golpes rápidos hacia adelante mientras la broca gira. Esta acción combinada permite perforar materiales sólidos como piedra, ladrillo u hormigón de manera más sencilla. No se trata de una herramienta independiente, sino de una función integrada en numerosos modelos de taladros eléctricos o de batería que amplía sus posibilidades de uso.
El mecanismo actúa mediante dos piezas dentadas que se enfrentan y generan impactos al activar el modo de percusión. Cada golpe desprende pequeñas partes del material, haciendo que la broca penetre sin aplicar demasiada fuerza. Este principio de funcionamiento convierte al taladro con percutor en un instrumento eficiente para quienes realizan reparaciones en casa o para quienes trabajan en la construcción y requieren precisión.
Es esencial distinguirlo del martillo perforador, ya que este último dispone de un sistema más potente, de tipo neumático o electromecánico, especialmente pensado para perforaciones profundas o tareas de demolición. El taladro percutor, por su parte, resulta más adecuado para labores de intensidad media o baja, permitiendo controlar mejor la herramienta en materiales duros, pero sin llegar a dañar la superficie. De esta manera, combina eficacia y manejo cómodo en una sola herramienta de trabajo.
¿Cuándo es una buena opción usar el modo percutor?
El modo percutor se emplea al trabajar con superficies duras en las que el giro normal del taladro no logra avanzar. Es una función ideal para perforar materiales como el ladrillo, el cemento, la piedra o el hormigón, ya que su movimiento de golpeo permite atravesarlos con mayor facilidad. Sin embargo, su uso en materiales blandos no es recomendable, porque los impactos podrían estropear la superficie o provocar agujeros desiguales.
Es fundamental utilizar brocas adecuadas para mampostería cuando se activa esta función, ya que están fabricadas para resistir la fricción y los impactos del trabajo. Si se usan brocas para metal o madera, existe un alto riesgo de que se dañen por la fuerza del percutor.
Antes de poner en marcha esta opción, se debe asegurar el taladro con firmeza, ya que las vibraciones pueden hacerlo inestable. Muchos taladros incluyen un mango extra que ayuda a mantener un mejor control.
¿Qué ventajas tiene el taladro percutor?

El uso del modo percutor ofrece múltiples beneficios para trabajos de construcción y mantenimiento. La principal ventaja es la capacidad de perforar materiales duros con menor esfuerzo físico. Gracias al sistema de impactos, el usuario no necesita ejercer tanta presión sobre la herramienta, lo que reduce la fatiga y mejora la precisión.
Otra ventaja significativa es la versatilidad. Muchos taladros percutores incluyen un selector que permite alternar entre el modo de rotación simple y el de percusión. Esto los convierte en herramientas multifuncionales aptas para tareas variadas: desde montar muebles o colgar estanterías hasta instalar enchufes o anclajes en pared.
Los taladros modernos también destacan por su diseño ergonómico y su tecnología de control electrónico de velocidad. Esto permite adaptar la potencia según el material, optimizando la perforación y prolongando la vida de la broca. Por ejemplo, para trabajos domésticos o semiprofesionales, los expertos de JUCARSA nos comentan que una buena opción puede ser optar por el taladro percutor TPC 18/4 5.0/4.0 I-Plus FESTOOL, valorado por su potencia, precisión y durabilidad.
Su funcionamiento equilibrado lo convierte en una herramienta ideal tanto para instaladores eléctricos y técnicos de mantenimiento como para aficionados al bricolaje que buscan resultados profesionales sin complicaciones.
¿Cómo usar correctamente el percutor del taladro?
Para usar correctamente el modo percutor, lo primero es elegir una broca resistente, preferiblemente de carburo de tungsteno, ya que soporta bien la fricción. Después de colocarla, se debe ajustar el selector del taladro en el modo de percusión, que suele estar marcado con un ícono de martillo. Luego se marca el punto donde se va a perforar y se empieza a baja velocidad para crear una pequeña guía antes de aumentar la potencia.
Durante la perforación, es importante dejar que el taladro trabaje sin aplicar demasiada fuerza, evitando así el sobrecalentamiento de la broca o posibles daños en el material. Conviene detenerse de vez en cuando para retirar el polvo acumulado, lo que permite que la broca avance con mayor facilidad y se conserve en buen estado por más tiempo.
Al finalizar, se limpia la superficie y se comprueba que el agujero tenga las medidas adecuadas. Mantener el taladro en buen estado también es clave: revisar su engranaje, aplicar lubricante y guardarlo en un lugar seco ayuda a conservar su potencia y garantizar un funcionamiento eficiente.
Cuidados del sistema percutor
Cuidar el taladro correctamente permite que funcione bien durante muchos años. Después de usarlo, es importante limpiar su superficie y las rejillas de ventilación para evitar que el polvo y los restos de material se acumulen, ya que estos pueden dañar el mecanismo interno y disminuir su fuerza.
Es útil revisar las brocas con frecuencia y cambiarlas cuando estén deterioradas, ya que su desgaste puede hacer que el motor trabaje de más y pierda eficacia. Aplicar lubricante en las partes que se mueven mantiene el rendimiento en buen estado.
En los modelos eléctricos, conviene comprobar el cable o la batería para evitar fallos. Guardar el taladro en una caja protectora ayuda a prevenir la humedad y los golpes que puedan afectar su funcionamiento.
Principales errores al usar el percutor de taladro
Un error frecuente al usar un taladro es activar la función de percusión en materiales no adecuados. Si se aplica en madera, plástico o metal, puede estropear la broca y la superficie trabajada. También es un fallo ejercer demasiada fuerza, ya que acelera el desgaste y puede afectar el funcionamiento interno del equipo.
Otro problema habitual es no usar brocas de buena calidad o colocarlas mal en el portabrocas. Si no están bien ajustadas, pueden soltarse y causar movimientos bruscos. Es importante también regular la velocidad según el tipo de material, pues usar una demasiado alta puede recalentar la herramienta y deformar el agujero.
Por último, la seguridad es esencial. Llevar gafas y guantes, mantener una postura estable y sujetar firmemente el taladro reduce riesgos, sobre todo al perforar en zonas altas o superficies irregulares.