Mi frigorífico Indesit no enfría: posibles causas y soluciones

Guillermo Molina
Guillermo Molina

Los frigoríficos son electrodomésticos esenciales y sus roturas pueden suponer un inconveniente si nos pillan desprevenidos. Que nuestra nevera Indesit haya dejado de enfriar es un problema que puede ocurrir debido a distintos motivos. Por ello, es necesario saber identificar qué tipo de problema estamos sufriendo y cuáles son sus posibles soluciones. Así pues, en el siguiente artículo encontrarás toda la información necesaria al respecto.

1. El compresor se ha roto

El compresor es una de las piezas más importantes de la nevera. Es el encargado de que el sistema de frío se expanda correctamente apagándose cuando el electrodoméstico ya ha adquirido la temperatura necesaria.

¿Cómo podemos cerciorarnos de que el compresor se ha roto?

Podemos atender al ruido de la nevera. Si escuchamos un zumbido en la zona del condensador, pero sigue la temperatura alta seguramente el problema sea otro. Podemos comprobar también si el relé está roto. Esto podemos hacerlo quitando la tapa de la parte trasera de la nevera y agitando el relé. Si vemos que hay alguna pieza suelta el fallo está ahí.

¿Cómo podemos arreglar el compresor?

Esta reparación requiere conocimientos precisos sobre soldadura y también hay que vaciar la nevera de gas. Primero hay que desenchufar el electrodoméstico de la luz, quitar el gas con una bomba de vaciado, cambiar la pieza y volver a llenar de gas el aparato.

2. Mala regulación de la temperatura

Para ahorrar energía o por desconocimiento, es común que muchas personas mantengan su refrigerador Indesit en temperaturas más cálidas de lo que corresponde.

¿Cómo saber si se trata de un problema en la regulación?

El frigorífico debe estar entre los 2 y 4 grados aproximadamente. Si vemos que está por encima, seguramente la nevera no enfríe bien por ese motivo. Si bajamos la temperatura y vemos que ya no tenemos el problema, entonces habremos encontrado la solución.

¿Cómo podemos solucionar este problema?

Cambiar la temperatura se suele hacer desde el panel táctil que encontramos en la cara principal de la nevera. Podemos regularla a través de las flechas hasta que los números digitales marquen la cifra que necesitamos.

3. La goma puede estar dañada

Otro problema que nos podemos encontrar en nuestros refrigeradores Indesit es que se haya producido una fuga debido a una rotura en la goma o una mala sujeción de la puerta.

¿Cómo saber si nuestra nevera pierde frío?

Podemos saber si la goma presenta alguna fisura si con la puerta cerrada notamos alguna ráfaga de frío palpando con la mano el perímetro de esta. También es recomendable revisar las bisagras siendo fácilmente identificable si la puerta no está correctamente sujeta.

¿Cómo podemos arreglar esta avería?

Por suerte, esta reparación es una de las más sencillas, ya que con cambiar la goma por una nueva es suficiente. En el caso de ser un problema de sujeción, con cambiar los apoyos por unos nuevos será suficiente.

4. Fuente de alimentación

Antes de pasar a problemas mayores, es recomendable revisar que la fuente de alimentación de nuestra nevera Idensit está en buenas condiciones. En primer lugar porque el cableado es muy sensible y puede dañarse fácilmente debido a cualquier pequeña sobrecarga y, en segundo lugar, porque puede haberse desconectado. Es común en periodos vacacionales desconectar los electrodomésticos siendo este el momento en el que más se resienten.

¿Cómo podemos saber que se ha producido una avería en la fuente de alimentación?

El primer paso es desconectar la nevera de la corriente de luz. Una vez apagada, podemos revisar si el cable se encuentra en buen estado a simple vista. Después, lo recomendable es cambiar de enchufe por si este ha sufrido alguna avería. Algunas veces estos se pueden fundir, sobre todo si han habido apagones de luz repentinos.

Posibles soluciones a esta avería

El cable de alimentación de los refrigeradores Indesit no es muy caro, así que reemplazarlo para comprobar si la avería es esa no es muy costoso de comprobar. Si el fallo no se encuentra en este problema, entonces es momento de sopesar otras alternativas.

5. No hay suficiente ventilación

Se puede producir que si nuestra nevera está demasiado llena no haya una ventilación adecuada y la temperatura aumente debido a la obstrucción.

¿Cómo podemos identificar este problema?

Dentro de los refrigeradores Indesit encontramos rejillas de ventilación que renuevan el aire y permiten que haya un ciclo de movimiento que unifica la temperatura, gracias también al compresor. Si percibimos que estos conductos están taponados por los alimentos, es posible que sea el problema.

Posibles soluciones para tratar esta avería

Es recomendable ordenar los alimentos correctamente y sin aglomeraciones. Podemos hacer uso de los cajones y compartimentos orientados para ello. Otra opción referente a la ventilación es comprobar directamente el ventilador. Este se encuentra en la parte trasera de la nevera y podemos percibir de forma visual si se encuentra en funcionamiento.

En caso de respuesta negativa, podemos cambiar esta pieza con la ayuda de herramientas adecuadas para ello. Tenemos que asegurarnos siempre de que los refrigeradores estén apagados antes de hacer ninguna reparación. También es útil conocer nuestro modelo de refrigerador Indesit, ya que no sirve cualquier tipo de pieza.

6. Exceso de hielo

Aunque actualmente la mayoría de neveras Indesit son No Frost, sí se puede producir un exceso de hielo en nuestro electrodoméstico, sobre todo si la temperatura del congelador no está bien regulada.

¿Cómo podemos identificar este problema?

Lo ideal es revisar en primer lugar el congelador y la zona del ventilador de esta misma zona quitando los cajones. También podemos mirar si dentro de nuestra nevera hay charcos de agua.

La tecnología No Frost utiliza frío seco que expande a la propia nevera, así que un fallo en el congelador puede también influir en nuestro aparato.

¿Cómo podemos solucionar esta avería?

Lo primero para quitar el hielo de nuestros refrigeradores Indesit es desenchufarlos de la corriente y quitarlo con un punzón o similar. Tenemos que asegurarnos de dejarlo todo sin restos, ya que cuanto más hay más se produce. También es recomendable comprobar el ventilador que hay dentro del congelador y ver si está obstruido por la presencia de escarcha. Si tras ello, el problema persiste entonces la avería reside en otra causa.