Mi frigorífico Liebherr no enfría: posibles causas y soluciones

Carla Tristán
Carla Tristán

¿Tienes un frigorífico Liebherr y ha dejado de enfriar? Es un problema muy común, pero que puede deberse a diferentes motivos. Lo mejor antes de ponerse en la peor situación es comprobar que los fallos menores están descartados. Por ello, en el siguiente artículo encontrarás las causas de porqué esto ha ocurrido y sus posibles soluciones.

1. La puerta puede estar descolgada

Una de las causas más comunes es que la nevera no acabe de enfriarse porque la puerta no está bien cerrada.

¿Por qué se produce una rotura en la puerta?

Esto puede deberse a dos motivos principalmente: una rotura en la goma o en las sujeciones que soportan el peso de la puerta.

Posibles soluciones ante la avería en la puerta

Podemos comprobar si nuestra nevera Liebherr no enfría debido a este motivo si cerramos la puerta y buscamos una fuga con las manos a lo largo de todo el perímetro que sella la puerta. También podemos revisar si el peso de esta se inclina hacia abajo buscando posibles ráfagas de frío en la zona superior de la puerta o en la zona de las bisagras. Si vemos que estas están algo sueltas es posible que sea nuestro problema y en todo caso sólo tenemos que ajustarlas o reemplazarlas.

2. Mi nevera congela pero no enfría

Es una avería muy común en frigoríficos Liebherr que el congelador funcione, pero la nevera no. El primer indicio para saber que esto es así es que aparece un olor desagradable en el aparato.

¿Qué tipos de problemas técnicos puede haber en nuestras neveras Liebherr?

En las neveras No Frost se hace uso de un frío seco para mantener los alimentos del congelador en buenas condiciones. Este frío llega a la nevera a través del sistema de ventilación. Por ello, cuando las neveras Liebherr no enfría, pero sí congelan, se suele deber a esta causa.

Posible soluciones ante este problema

Lo primero que tenemos que hacer es vaciar el congelador y desatornillar la rendija del ventilador para comprobar que este no esté obstruido por fragmentos de escarcha o hielo. De ser así, solo tenemos que quitar los restos con la nevera apagada y volver a encenderla después de la limpieza. Si el problema persiste, es que necesitamos cambiar el ventilador por otro nuevo.

3. La temperatura puede estar mal regulada

Muchas veces por desconocimiento se suele tener la nevera en una temperatura inadecuada para nuestros alimentos. Por suerte, es un error fácilmente subsanable y más común de lo que parece. Antes de pensar en una avería mayor, es recomendable comprobar este baremo.

¿Qué ocurre si la temperatura de la nevera está mal regulada?

Podemos regular la temperatura de la nevera de forma sencilla a través del panel táctil. No es de extrañar que una mala referencia haga que nuestros frigoríficos Liebherr no cumplan bien su cometido. En muchas ocasiones, se suele mantener una medida más alta para ahorrar más energía. Sin embargo, esto puede provocar que el termostato se averíe.

Notaremos que esto está pasando si escuchamos el ruido de la nevera con normalidad y sabemos que la fuente de alimentación funciona.

¿Cómo podemos regular la temperatura de nuestra nevera Liebherr?

A través del panel táctil podemos seleccionar la temperatura a la que queremos poner nuestro aparato. La referencia estándar figura en torno a los 2 y 5 grados, aunque cada fabricante recomienda un rango específico. Si vemos que nuestra nevera está en una temperatura superior seguramente tengamos la respuesta de porqué no enfría.

4. Fallo del compresor

El comprensor es una de las piezas más importantes de la nevera, ya que se encarga de que el frío se reparta por todas las zonas. Una vez se ha conseguido la temperatura ambiente deseada, éste se apaga.

¿Qué ocurre si hay un fallo en el compresor?

Si el comprensor ha dejado de funcionar significa que el frío no va a estar unificado y que se van a producir descompensaciones térmicas. Esto provoca que la temperatura aumente porque el circuito pasa a estar descompensado.

Posibles soluciones ante una avería en el compresor

Cambiar un compresor es una tarea ardua. Se necesitan conocimientos especializados en soldadura teniendo que reemplazar una pieza por otra y vaciar y llenar de gas la nevera. Para ello, necesitaremos de utensilios como una bomba de vaciado entre otras herramientas. También es una de las reparaciones más costosas a nivel económico por su magnitud.

5. Fuga de gas

El gas es el encargado de hacer presión en el compresor, pero a veces se producen fugas que hacen que el sistema no se ponga en marcha.

¿Cómo podemos identificar una fuga de gas?

El primer indicio es el olor. El gas de este tipo de neveras tiene un olor fuerte y característico. Podemos cerciorarnos de que estos está ocurriendo usando una solución de agua y jabón en las tuberías. Si vemos que se crean burbujas en una zona determinada es que el gas se está escapando.

Posibles soluciones ante una fuga de gas en una nevera Liebherr

Lo primero que tenemos que hacer es desenchufar la nevera. Después tendremos que vaciar el gas con una bomba específica y cambiar los conductos por los que circula. Después, tendremos que volver a llenar la nevera con la cantidad necesaria.

6. Exceso de calor en el ambiente

Si nuestra nevera está en una zona especialmente calurosa o recibe una fuente de calor directamente es posible que el proceso de enfriamiento se vea afectado al absorber el calor. Esto provoca también que se produzca demasiado esfuerzo en el aparato resintiendo sus componentes.

¿Cómo saber si el problema es la temperatura del exterior?

Identificar este problema es muy sencillo. Con tocar la superficie o a simple vista ya podemos saber si nuestro frigorífico Liebherr está recibiendo demasiada temperatura del exterior.

Posibles soluciones ante este problema

Basta con cambiar el electrodoméstico a una zona menos cálida para comprobar si este era el problema principal. Si a los pocos minutos vemos que funciona correctamente y enfría más, entonces es que no estaba situada en el lugar adecuado.